miércoles, 10 de mayo de 2017

Intercambiando con mi hermana PARTE 2

A la mañana siguiente desperté en un cuarto desconocido. El cuarto de Erin.

-Espera, fue un sueño, ¿no?

Lentamente me agaché y toqué alrededor de mi ingle. No había nada. Bueno, al menos, no un pene ¡Todo era verdad! Me reí de alegría. Mi sueño más profundo no fue solo un sueño.

Me levanté y fui al baño. Levanté el asiento y luego, con una sonrisa me di cuenta de que tenía que volver a bajarlo. Me bajé las panties, me senté y me relajé. Me di cuenta, de nuevo con una sonrisa, que no tenía que usar mis manos. Así que me senté y simplemente me relajé. Después de unos cuantos segundos, una corriente de pis salió. Orinar nunca se había sentido tan bien en mi vida. Conseguí un poco de papel higiénico y me limpié, disfrutando de las nuevas sensaciones.

Me desnudé y me metí en la ducha. Me enjaboné y disfruté lavando mi suave cuerpo. Me froté la cara y me maravillé por la ausencia de barba.
Me lavé mis senos y disfruté apretándolos suavemente. Y lo mejor de todo, es que lavé mi vello vaginal y la parte externa de mis labios vaginales. ¡Esto es lo que había anhelado toda mi vida  y era finalmente el mío!

Me puse un brassiere y unos panties. Entonces traté de recordar lo que Erin usualmente usaba para ir a trabajar y me puse en su ropa ‘de negocios’. Después del desayuno, fui con Luke -como ahora lo tenía que llamar- y le pregunté acerca del maquillaje. Erin usualmente casi no usaba, pero él me enseñó cómo solía aplicar maquillaje ligero para el trabajo.

-“¡Perfecto hermanita!” - me dijo mientras me sonreía.

Condujimos por separado a nuestro trabajo en el negocio familiar y nos reunimos en  la oficina de Erin (ahora mía) para discutir sobre nuestros trabajos. Anteriormente era Erin quien hacía la contabilidad, mientras que Luke era el que atendía a los clientes. Así que ahora yo era la contadora y él vería a los clientes. Le dije cuáles
clientes debía ver ese día, mientras que él me mostró el estado de las cuentas. Tuve la sensación de que el cambio sería bueno. Mi padre tenía esta idea sexista de que yo por ser el hombre debía tratar con los clientes. Tenía la sensación de que el nuevo Luke sería mejor que yo en este trabajo, con su actitud para hacer cualquier cosa y su personalidad abierta. Mientras, yo estaría muy cómodo llevando los libros.

*****

El día siguiente era sábado. Me senté en la cama, me quité mis panties y miré hacia abajo a mi vello vaginal. Era maravilloso tener vello sin un pene que sobresaliera.

Entonces recordé, lo que realmente me había excitado cuando solía mirar porno desde el punto de vista de mujeres era el ver directo a los labios vaginales, cuando la mujer estaba rasurada o depilada. No estaba lista para depilarme con cera, pero decidí rasurarme. No estaba segura que Luke lo aprobara, pero eso ya no importaba. Habíamos cambiado. Este era mi cuerpo ahora.

Como hombre, siempre había utilizado rasuradora eléctrica. Y ciertamente ahora  no quería cortarme por accidente "ahí abajo", así que no había manera de que me rasurar con un rastrillo. Así que fui al centro comercial y compré una rasurada eléctrica para ‘señoritas’

Llegué a casa y rasuré mi área púbica con mucho cuidado. Especialmente en la parte superior lejos de las áreas sensibles. Fue algo divertido. Y luego en la  parte de abajo, con mucho cuidado. Me encantó la sensación de mover la maquina rasuradora sin bolas que estorbaran.

Abrí las piernas y miré el resultado. Estaba mirando hacia abajo a una vulva. ¡¡Mi vulva!! Me sentía aún más femenina. Ahora, cada vez que  me mirara desnuda, vería esa hendidura vertical tan femenina. Inconfundiblemente de una hembra. Era un pequeño cambio, pero me encantó.



Me metí en la ducha, y me maravillé de lo suave que se sentía mi entrepierna mi recién afeitada. Sentí que me estaba poniendo mojada y decidí masturbarme allí en el ducha. No sabía si  me iba a seguir masturbando todos los días por el resto de mi vida. Pero esa mañana, la masturbación en la ducha fue maravillosa.

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Más tarde ese día, Luke y yo repasamos más temas logísticos relacionados a intercambiar vidas. Intercambiamos contraseñas, cuentas bancarias y básicamente todo lo que necesitábamos para cambiar vidas.

Luke estaba tan entusiasmado como yo. Así que cualquier duda que tenía sobre el cambio fue arrastrada por su entusiasmo.

Esa noche, volví a explorar los pliegues de mi nuevo coño y me volví más adepta a frotarme. De nuevo, llegué a un maravilloso orgasmo.

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¡El domingo decidí que sería día de compras!

Había querido usar un vestido muy bonito y florido, pero me di cuenta de que Erin no tenía uno. Así que salí y compré un vestido bonito, brillante y hermoso. Era florido, no muy largo y con un escote agradable que permitía mostrar un poco de mis  (mis!) tetas. No podía esperar por tener una oportunidad para usarla.

También compré algo de ropa interior. Casi toda la ropa interior de Erin era conservadora o en colores oscuros. Supongo que a la vieja Erin no le gustaba mucho la ropa interior linda. Así que compré un par de sostenes y varios conjuntos de panties lindos, casi todos rosas, mi color favorito. Llegué a casa y los modelé enfrente del espejo. Me veía tan femenina que me reí de alegría un par de veces.







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CONTINUARÁ....

2 comentarios:

  1. Holaaaaa! Sabes simplemente lo mejor amigo grqcia por continuar yo e ya recomendado la página espero sigad así eres el mejor espero pronto continues con las hisrorias de la moneda magica y la de obsesión oriental espero y graciaaas

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  2. Exelente, espero con ansias la tercera parte, animo y buen dia.

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